Scrum como método ágil de trabajo.
Jorge nos explicó en un post anterior qué era Scrum, pero, ¿cómo lo hemos llevado a cabo y cuál ha sido nuestra opinión al respecto?
Llevaba tiempo oyendo hablar de Scrum, pero no sabía si era una técnica, una plantilla de trabajo de referencia, un software de gestión… y así llegue a la primera reunión de planificación para el proyecto de diseño y desarrollo de nuestra página web.
Lo primero que aprendí es que Scrum es una forma de trabajar aplicable a casi cualquier tipo de proyecto. Y que se basa en la entrega de tareas con tiempos cortos preestablecidos (sprints).
Nosotros comenzamos con una primera reunión donde analizamos y planificamos el proyecto dividiéndolo en 2 sprints de 2 semanas cada uno. Fijamos todas las tareas y las clasificamos por tipo, por rol y por tiempo. Es decir, de todas las tareas, clasificábamos las que haríamos en el primer sprint, cuáles de ellas eran de desarrollo y cuáles de diseño, y dentro de estos dos grupos, los integrantes de cada uno, nos repartíamos las tareas. Esta clasificación y el desarrollo en general del proyecto se realizaban con la intervención de todos, aunque fuimos guiados por Jorge, nuestro Scrum Master.
Ya sabíamos qué tareas eran para ese primer Sprint. Después, pasábamos a seleccionar aquellas para cada día y al día siguiente por la mañana hacíamos una reunión de 15 minutos para ver cuáles se habían cumplido, cuáles no y por qué, y qué tareas seleccionábamos para el día siguiente.
Una de las cosas que más me ha gustado de esta forma de trabajo es el control que se tiene sobre el desarrollo del proyecto. Se ve en todo momento el progreso y motiva mucho ver pasar los post-it’s de las tareas “Por realizar” a la columna de “Realizados”. Saber que el trabajo es en equipo y que no estás sólo en el desarrollo de una tarea también ha sido muy positivo.
Por otro lado, algo que me ralentizaba el trabajo al principio, era precisamente la coordinación del trabajo con el resto del grupo. Antes de trabajar con scrum, estaba acostumbrada a dividirme las tareas por prioridad y dentro de esto, por tiempo que me ocuparían. En Scrum no importa cómo trabajes más rápido sino el avance del trabajo del grupo. Por lo que mis tareas iban en función de lo que Diseño y Desarrollo necesitaban. Si esta organización al inicio me parecía torpe, más tarde fue una de las cosas que más me ha gustado de Scrum. Por que se avanza en distintas líneas de trabajo a la vez y con un objetivo visible y marcado.
A modo de valoración personal considero que nuestro progreso fue muy ágil y según nuestras expectativas. Era la primera vez que trabajábamos de esta forma y llegamos casi exactamente a todas las tareas fijadas para todos los sprints. Además la organización y la relación del equipo han sido muy buenas.
Si tengo que aprender de algo para mejorar en siguientes proyectos con Scrum pondría en primera línea y a modo personal, mi propia organización de los tiempos, ya que un mal cálculo de ello implica al resto del grupo.
Desde el punto de vista de grupo, pienso que sobre todo deberíamos cuidar la parte final del proyecto, ya que es donde más prisa y más tensión hay, los detalles se olvidan un poco y la priorización de tareas pasó a segundo plano.
Me parece que es una metodología que efectivamente agiliza la ejecución del proyecto y que da seguridad tanto a los que estábamos en el proyecto como a la persona que iba a valorar nuestro trabajo (Product Owner). Lo veo muy recomendable y pienso que será bueno si lo llevamos a cabo en muchos más proyectos.
Podéis contarnos cuál es vuestra opinión sobre Scrum y si lo aplicáis en vuestro trabajo.


Un proyecto desarrollado bajo el marco de trabajo Scrum va a tener una o varias personas interesadas (stakeholders) en que la empresa llegue a su fin. Estas personas hacen llegar sus necesidades de forma más o menos frecuente a un encargado del producto (product owner), quien conoce de primera mano cuales son los requisitos del proyecto en cada momento.